La educación es un derecho humano y un servicio público, consagrado no
sólo constitucionalmente, sino también por las leyes de la ética educativa. La UNIMET ha suspendido sus actividades académicas por unas
"especiales circunstancias del país" que no son suficientes para privar a
los estudiantes de su derecho. Como he dicho antes, si las "especiales circunstancias del país" significaran el desabastecimiento de combustible,
las medidas sobran, sobretodo con un sistema de transporte que está funcionando sin mayores dificultades; y si "especiales circunstancias del
país" significan la inseguridad, sabemos bien que las situaciones que se han producido han sido en lugares bien focalizados y no en toda Caracas, y
conocemos de países (Ejemplo: Israel) con problemas mucho más grandes que
los nuestros, y sus universidades cumplen cabalmente. Es por esto que a mi
entender, la interrupción de las clases no es más que un acto político.
No hay que ser un genio para saber que la fecha importante que manejaba (¿maneja?) la oposición venezolana era el 2 de
Febrero. Este día, se iba a realizar un referendo consultivo que cuestionaría o aprobaría la presencia
de Hugo Chávez en la silla presidencial. Muchas de las universidades en institutos de educación superior del país tenían a este día como una "fecha
crucial", por lo que muchas anunciaron el estudio del reinicio a clases luego de esas horas electorales. La UNIMET había
propuesto el 10 de Febrero como una de las posibles fechas para volver a los pupitres. ¿Será
que las "especiales circunstancias del país" se acabarían luego del suspendido referendo?.
No tiene mucho sentido parar a una universidad por un acto político. Generalmente es en los tiempos de crisis cuando las universidades cumplen
un papel importante en el desarrollo de una nación. Pero si lo vemos de esta manera, quizás podamos entender algo: al suspender las actividades
académicas, los estudiantes quedan libres para asistir a marchas y concentraciones (¡Sean más activos!, fue una de las consignas en la
reunión del 10 de Enero de 2003), pero también quedan libres para realizar
el curso de veedores electorales promovido por nuestra casa de estudios, lo que ratifica la importancia que representaba
(¿representa?) el referendo en la institución.
Ahora que el referendo ha quedado suspendido, ¿Qué posición va a tomar la
universidad?, digo esto tomando en cuenta que el Ministerio de Educación Superior en publicó una resolución en Gaceta Oficial que ya les he
enviado, donde conmina a las instituciones universitarias a reiniciar sus actividades. Pero también digo esto porque "extrañamente" varios
institutos tecnológicos privados han decidido reabrir sus puertas (Caso IUTI), sin contar la reanudación de las clases por parte de la mayor
Alma Máter del país, la Universidad Central de Venezuela, la cual en su condición de ser pública y de estar en el lado oeste de
Caracas, debería ser la más afectada por las "especiales circunstancias del país".
La actitud que ha tomado la Universidad Metropolitana durante este tiempo,
más que triste, es digna de dar lástima. Ante el paro político de la UNIMET, sólo queda preguntarse cuándo se reiniciarán las clases: ¿Será el
Lunes que viene?, ¿Será luego del suspendido referendo?, ¿Será el estúpido
3 de Marzo?. No lo sé, pero eso no es lo que más me da impotencia, sino ver
cómo una univerdidad de tan buena calidad se desborona por el huracán de la soberbia. Pero creo que logro entender algo:
quizás todos esos edificios, salones y laboratorios no fueron tan gratis*. Quizás tratan
de demostrar que un televisor enseña más que el libro de Baldor. Aún así,
me niego a aceptar a que nos regalen ignorancia por sólo un interés político con el cual no gana
nadie, y perdemos todos.
Darío Carpio
Lechería, 25 de Enero de 2003 *Nota
posterior: Las edificaciones de la UNIMET no han sido construidas por la
universidad, sino por empresas privadas (POLAR), bancos y gobiernos de la
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