| Comencemos
por lo básico: La industria petrolera es la principal fuente de ingresos
de la nación venezolana. Un paro petrolero dirigido contra la industria
que le da de comer a los venezolanos (como lo fue el Paro de
diciembre), es algo aberradamente suicida. ¿Por qué?, básicamente
porque no hay motivos, ni los había en Diciembre. Es decir, el Paro
que ocurrió en PDVSA no buscaba reivindicaciones salariales, ni cualquier
tipo de mejoras en la estructura de la estatal petrolera; buscaba un fin
político, que el presidente renunciara o llamara a elecciones
adelantadas.
Ahora, sabiendo y concordando que el fin de
la paralización de PDVSA era un fin político, dirigido
especialmente al presidente Hugo Chávez, vale la pena desarrollar este
punto. ¿Qué pasa si se paraliza la industria totalmente?, sin duda, el
país se volvería un caos, mucho más grande de lo que se volvió en
Diciembre: no quedaría en Venezuela una gota de combustible (Lo que
traería muchísimas consecuencias, como: colapso de hospitales,
paralización del transporte, paralización de la sociedad en general); se
agotarían las reservas de las plantas termoeléctricas que abastecen de
energía la zona central, por lo que la zona norte-centro de Venezuela
quedaría a oscuras; se haría imposible el abastecimiento de alimentos,
por lo que la escalada del hambre peligraría las vidas de muchas
personas; pero también pasaría algo muy importante (que, de hecho,
pasó), no se podría exportar petróleo al exterior, por lo que los
ingresos de la nación serían nulos y la economía se iría en una picada
infinita. Sabiendo esto, es evidente que la paralización total de PDVSA
(como se pretendió), sería un hara-kiri contra el propio pueblo
de Venezuela, chavistas y antichavistas juntos. De esta manera, ¿Afecta
un paro al presidente de la nación?, Por supuesto que no. El presidente
igual tiene agua, comida y aire acondicionado en su residencia. Un paro atenta contra la estabilidad de la nación, no afecta al presidente.
¿Entonces qué busca la paralización de la industria?. Sigamos viendo
algunos otros argumentos antes de responder esta pregunta.
Ya vimos que por lo que implica una
paralización en la principal industria del país (que además sólo tiene
un fin político), ésta sea catalogada justificadamente de ilegal por el
gobierno. Así, el que se pliega al paro, lo hace bajo su propia
responsabilidad, ya que sabe que como es una huelga ilegal, puede
perder su trabajo legalmente por ausencia injustificada. Entonces,
¿Por qué, aún cuando estaban conscientes en que podrían ser depuestos
de sus cargos, más de 15 mil petroleros se suman al Paro
Petrolero?, por supuesto, porque pensaban que Chávez se iba a ir. Y
es aquí donde radica gran parte del problema. No en vano había dicho
Luis Guisti (Ex-presidente de PDVSA durante el gobierno de Caldera) pocos
días antes del Paro, que si PDVSA se paralizaba, el país
colapsaba en una semana y, de allí, Chávez se iría. ¿A qué se debe
esta desmesurada confianza de Guisti?, sin duda, debido al "éxito"
en Abril. En Abril, PDVSA había puesto en práctica la misma estrategia
que luego usaría en Diciembre, pero en aquellas horas la experiencia duró poco,
ya que a los dos días de paro tumbarían al presidente Chávez. Por
esto, los humos se les fueron a la cabeza a los petroleros, convencidos que el derrocamiento
de Chávez había sido obra de los "héroes" de PDVSA.
Sin embargo, cabe destacar que para aquella oportunidad la nómina
contractual también se unió a la huelga, por lo que el peso de la
paralización fue mucho más fuerte.
Pero algo pasó, porque las predicciones de
Guisti fueron como las del astrólogo en tiempos de Caldera, ya que el
país no colapsó en una semana (Aunque sí atravesó numerosas
dificultades). Y es que en Septiembre de 2002 ocurrió algo que quizás le
cambió el rumbo a un posible colapso del país, y fue las mejoras
salariales a los obreros petroleros, los cuales tendrían como sueldo
mínimo nada más y nada menos que Bs. 800.000 sin incluir cesta ticket,
horas extras ni otras ventajas de los trabajadores venezolanos. Esta
mejora salarial haría que la nómina contractual no se plegara al paro
(Al menos no mayoritariamente), y fuera el brazo fuerte en la
recuperación de PDVSA. De esta manera, el paro petrolero se proyectaba
con mucha debilidad, aún cuando era el arma secreta de la oposición.
Aún así, el paro ocurrió. La
distribución y comercialización se habían paralizado, así como
aparentemente lo había hecho la exploración y explotación. Ahora,
sabemos de antemano que la salida de un presidente no puede ser negociada ante la
amenaza de causar caos y zozobra en el país. Entonces ¿Qué buscaba la
paralización de PDVSA?, ¿Buscaba la manifestación de calle?.
Manifestaciones hubo, numerosas y sin problemas. ¿Buscaba la reacción, o
tal vez la intervención internacional?. Es posible, pero fue más bien
fue el gobierno quien asumió la responsabilidad de la situación y la resolvió en sólo dos
meses, por lo que no había ni hay argumentos que justifiquen una
intervención internacional. ¿Buscaba una rebelión militar?. ¡Bingo!.
Es evidente que la paralización de la industria justificara el desacato
de la Fuerza Armada contra el presidente, y la deposición de éste al
estilo Chile 1973, justificándose en la sozobra y crisis económica y la
incapacidad del gobierno de remediarla. No hay otra opción, y es la más
congruente.
De esta manera, si el paro petrolero
buscaba la rebelión militar, entonces también buscaba la deposición del
presidente por una vía inconstitucional, por lo que sería un golpe de
Estado. De allí viene por qué el paro es golpista en realidad, y no son
sólo palabrerías del presidente. Pero, ¿Son golpistas todos los que se
pararon?. No, por supuesto que no. Son golpistas los líderes del
paro y quienes sabotearon y dañaron instalaciones petroleras y software
del sistema PDVSA (Lo que sí es cierto y no es un mito). Los demás son
sólo ingenuos* que creyeron que de verdad Chávez se iba a ir, basados en
el éxito de Abril y las predicciones de petroleros como Luis
Guisti. Pero hay que estar muy claros que son ingenuos* mas no
engañados, ya que asumieron una posición política y se ausentaron del
trabajo en una huelga ilegal, totalmente bajo su propia responsabilidad.
También hay personas a las que se le ofreció dinero y se le hicieron
promesas, pero al final también se plegaron al paro convencidas de que el
presidente no pasaba de Navidad.
En fin, creo que queda bastante claro por
qué el paro petrolero fue golpista, aunque no quise adentrar en la
tesis verdadera del saboteo, para ser lo más suave posible y no desviarme
del tema. De cualquier forma, la polémica de este caso y la gran
polarización del país no permite que este artículo sea bien visto por
un opositor extremista, pero tal vez pueda caer en razón.
No sé si tengo razón, pero creo en lo que hago... y creo que hago lo
correcto.
*tontos útiles
Darío Carpio
Caracas, 18 de Marzo de 2003 |