|
La
Universidad Santa María se prepara para graduar el próximo año su
primera promoción de comunicadores sociales, y como se ven las cosas, los
anillos podrían llevar el nombre de Martha Colomina, Patricia Poleo o
Ibeyise Pacheco, consideradas verdaderas luminarias del periodismo mundial
en esa casa de estudios, donde “se graduaron” Blanca Ibáñez de
Lusinchi y Marianella Salazar, con excelentes notas sin asistir a clases,
lo cual es verdaderamente admirable.
Numerosos
profesores, como Ibeyise Pacheco, de probada imparcialidad en
espectaculares marchas “pacíficas”, como la del 11A y las del Paro
Petrolero, transmiten a los futuros periodistas, objetivos y profundos análisis
sobre la situación nacional e internacional.
La
nueva promoción está lista para engranar a la perfección en los
programas de Kiko, Mingo, Carlos Fernandes, Nitu Pérez Osuna, Orlando
Urdaneta, y José Ovidio Rodríguez, alías “Napoleón Bravo”, quienes
han explotado a cientos de pasantes de la USM para darles una
formación comparable a la que se imparte en la Universidad
Complutense de Madrid, la Harvard de Boston, o la Sorbona de París.
La
clarividencia de la objetividad reposa en el teclado del director de la
escuela Ramón Hernández, quien anuncia la posible incorporación al
staff docente del creativo periodista estadounidense Jayson Blair, acusado
de copiar trabajos de sus colegas e inventar historias, por lo cual se
acreditó la tarjeta roja del New York Times. Al parecer, el mencionado
fablistan gringo fue víctima de una chavista infiltrado en el prestigioso
órgano neoyorquino.
La
democracia es tan amplia en la USM, que los estudiantes no tienen
necesidad de proponer trabajos de investigación, de eso se encarga la
Coordinadora Democrática, que además foguea a los muchachos en la plaza
de Altamira, la plaza de la Meritocracia y autopista del este, donde hasta
imparten cursos para corresponsal de guerra.
Los
pasantes que trabajaron con Mingo, en Globovisión, obtendrían mención
especial en lingüística o español coloquial, tomando en cuenta las
elocuentes exposiciones del periodistas en conversación telefónica con
su progenitora, transmitidas a todo el mundo vía internet.
El
diplomado “Conspirando con Orlando”, premiaría al mejor trabajo sobre
racismo desenfrenado, lo que constituye
una verdadera carta de entrada, sobre todo en Venevisión. |