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Alguna
vez El Nacional gozó de cierta credibilidad, porque ciertamente escondía
su parcialidad. Parecía pero no era, según se puede descifrar
en la primera tesis de grado de la Escuela de Comunicación de la UCV,
elaborada en 1975 por Mariadela Linares, hoy brillante articulista de
Ultimas Noticias. Luego de una profunda investigación, la periodista le
corrió la mascara al estándar de Puerto Escondido en "El Nacional y
los procesos electorales venezolanos", trabajo que puede ser
consultado en la biblioteca “Gustavo Leal” de la Escuela de
Comunicación Social de la UCV.
“En
efecto, la hipótesis era que en todos los procesos de elecciones
realizados hasta esa fecha el periódico había apoyado siempre a un
candidato perdedor. Pero para la Maestría en Ciencia Política hice otra
tesis que trató sobre el complot mediático para impedir que Chávez
ganara las megaelecciones del 2000, ahí también está El Nacional, por
supuesto”. Dice la periodista.
Los
mismos dueños del referido medio se encargaron de colocarse el anzuelo en
1998, cuando se les ocurrió la brillante idea de crear un manual de
estilo.
Así
definen su política editorial.
“El Nacional no se pronunciará a favor
de ningún candidato a la Presidencia de la República ni favorecerá
ninguna plancha para cuerpos legislativos. Informará equitativamente
sobre actividades y campañas de propaganda de todos los candidatos”.
(El
Nacional Manual de Estilo, Editorial CEC, Caracas, Venezuela, 1998, p.5) |